Discurso del nuevo Presidente del Cabildo de Tenerife Carlos Alonso

17 Septiembre, 2013 at 8:01

Ser persona, lo demás no interesa. Una frase cazada al vuelo de un hijo ilustre de esta isla, Ricardo Tavío. La pronunció en un emocionado y algo improvisado discurso hace unas cuantas semanas en este mismo Salón Noble.

Mi primer empeño está en esta primera frase. Y ese empeño es mi compromiso personal. Ser persona en la actitud, en la receptividad, en la escucha, en la presencia, en la preocupación. Compromiso heredado de otros Presidentes, de los Consejeros de la Corporación y del personal que trabaja al servicio del Cabildo de Tenerife. No es exclusivo ni tampoco original, pero es un valor que quiero mantener y ampliar, sobre todo en una sociedad que ha ganado en esta crisis brutal y aún más si cabe, el derecho a opinar, a discutir y a criticar. Una sociedad en la que las redes y las ventanas de información y opinión son cada vez más abiertas.

Ser persona, también pensando en el papel y responsabilidad de esta Institución para reforzar el compromiso del Gobierno de la isla, que debe seguir volcado con nuestros ciudadanos, tratados como personas de una sociedad compleja, una sociedad entramada en equilibrios entre, por un lado, la libertad personal y los incentivos para progresar y ser más competitivos y, por otro, los soportes y armaduras que ayudan a las personas a ser iguales en oportunidades aunque sus capacidades sean distintas.

Ser persona en la participación. Hay personas que piensan que las cosas suceden. Que las cosas pasan sin que haya que hacer nada para que ocurran. Yo creo, sin embargo, en las personas que hacen que las cosas sucedan, que ayudan a que el tiempo se detenga un instante para buscar otra senda y que finalmente ocurran. Nada pasa por casualidad sin que alguien haga algo para que suceda. A veces los que estamos en las instituciones nos hemos limitado a mantener a las personas en la creencia de que las cosas suceden porque sí, sin que los ciudadanos, la sociedad intervenga, participe. Considero que acumulamos con esta crisis momentos y situaciones para que esa perspectiva cambie.

La política debe servir para propiciar el interés social por los acontecimientos que nos afectan. El futuro nos exige la rehabilitación de la política dice el Papa Francisco y éste es el camino que quiero marcar en ese objetivo: ser persona para propiciar un gobierno abierto.

Empleo para las personas. El trabajo permite contribuir a esta sociedad en la que convivimos y hoy la falta de empleo y actividad es nuestro principal problema. Es verdad que son tiempos complicados para cumplir esta aspiración pero en ella nos vamos a volcar de manera decidida. Con un cambio de modelo en el apoyo al empleo, que proporcione los medios para que las pequeñas y medianas empresas de la isla contraten y aumenten plantilla en un programa específico de empleo que empieza a funcionar este mes de septiembre.

También queremos apoyar a la persona emprendedora. El isleño emprende y ese valor es hoy una fuente importante para la creatividad y para el desarrollo económico. El modelo diseñado por el plan de emprendimiento insular contará con recursos adicionales que deben servir, de manera coordinada con el resto de entidades que trabajan en ese ámbito, para aumentar el número de empresas y de oportunidades laborales.

Para apoyar la mejora económica, el Cabildo de Tenerife debe reforzar su papel de motor económico de la Isla, especialmente en los próximos meses, propiciando las condiciones para crecer con un conjunto de inversiones necesarias para mejorar nuestros principales equipamientos en materia de carreteras, turismo, agricultura, patrimonio, aguas, medio ambiente, comercio, innovación y nuevas tecnologías, servicios sociales, deporte o cultura.

Un plan específico de inversiones que en cooperación también con los municipios debe seguir contribuyendo a una isla equilibrada en relación con las oportunidades de empleo y de desarrollo personal.

Norte y Sur de la isla deben beneficiarse equilibradamente de este esfuerzo económico, apoyando también el papel y personalidad que está fraguando Santa Cruz, capital de la isla, y la dinámica económica y social nacida en La Laguna.

El empleo es una prioridad, sobre todo para las personas que durante largo tiempo han permanecido en paro. También lo debe ser la mejora de los servicios que prestamos desde la Corporación en ámbitos como la cultura, la educación, el deporte y, sobre todo, los servicios y la atención prestada a mayores, personas en riesgo de exclusión social, enfermos y personas con capacidades diferentes. Este objetivo ha sido marca de la casa. Marca de Ricardo Melchior, especialmente preocupado por la atención a las personas y porque todos tuvieran oportunidades disponibles para su desarrollo personal.

Esta va a ser nuevamente divisa de esta nueva etapa, con un conjunto de actuaciones que nos hagan llegar más y mejor a un mayor número de colectivos, con presencia en la calle y ayudando más a la vida diaria de los tinerfeños.

No se trata de nuevos equipamientos, se trata de ofrecer nuevas posibilidades de dinamización social contando con las estructuras sociales existentes. La crisis ha golpeado a todos, debilitando la sociedad civil y la fuerza de las clases medias.

El Cabildo de las personas debe ser el Cabildo de la pasión por el deporte, la cultura, la educación, el ocio y la atención a colectivos con dificultades.

Ayudar a las personas también es ayudar a su formación y estoy convencido de que este Cabildo de Tenerife puede aportar nuevas ideas y recursos en ello. Es nuestra obligación apoyar a los jóvenes en su capacitación, al menos en dos ámbitos, la de carácter profesional para mejorar sus conocimientos prácticos y la vinculada al conocimiento de idiomas. Ambos pueden hacerse dedicando más medios, con un sistema reforzado de becas que permita a los tinerfeños adquirir valores y conocimientos fuera de la isla. De esta forma contribuiremos a facilitar que nuestros jóvenes tengan al menos una oportunidad en su vida escolar en los ciclos de secundaria, bachillerato y grado medio de formación profesional para formarse fuera durante el periodo lectivo, mejorando así el conocimiento de idiomas y la práctica profesional. Ese recurso lo necesitamos para ser más competitivos y generar más oportunidades para la isla.

La persona que es la isla requiere también de reflexión y acción.

Recuerda Marcos Guimerá Peraza en una de sus obras la intervención del diputado Gumersindo Azcárate en el debate, apasionado, sobre la creación de los Cabildos: “No hay duda que las islas son personas naturales ¿Qué cosa más natural que la existencia de una isla?” afirmó hace más de cien años.

Yo creo en las oportunidades de Tenerife, de esta persona natural que es nuestra isla. Igual que han creído otros Presidentes que han sido capaces de impulsar un modelo de desarrollo de Tenerife sustentado en el equilibrio y la distribución de equipamientos, la protección de nuestros recursos territoriales y ambientales, el desarrollo de importantes infraestructuras portuarias y aeroportuarias, el desarrollo de un mapa sanitario que atiende a la distribución de la población propia de la isla, el impulso al desarrollo económico comarcal y la apuesta por un sistema de transporte más sostenible.

Ese desarrollo de la isla ha tenido en cuenta los valores que para el tinerfeño tienen sus espacios naturales, sus montes y otros muchos enclaves únicos de su costa. Ese vínculo con la tierra ha favorecido el mantenimiento de muchos paisajes agrarios en respuesta a una actividad económica, la agraria, importante en lo social y en la relación entre el isleño y su isla. Una cultura vinculada al campo que tan magistralmente representó Aguiar en los frescos de este Salón Noble y que nos diferencia, al igual que en la defensa de su patrimonio cultural, de otros territorios insulares no tan apegados a su entorno natural.

Dicho modelo de isla ha quedado fraguado en documentos estratégicos, en el planeamiento insular y en proyectos singulares como los que ha iniciado y completado Ricardo Melchior, siguiendo la estela de otros Presidentes que han contribuido positivamente al desarrollo de esta isla: Adán Martín, José Segura, José Miguel Galván Bello o Andrés Miranda, entre otros. A todos hay que agradecer su esfuerzo y también la visión que cada uno pudo aportar.

Los presidentes que hoy nos acompañan en este salón siguen añadiendo capas de ideas y conocimientos para este proyecto en construcción, se los agradezco y les pido que sigan en ese esfuerzo.

En esa isla pensada y elaborada quedan fragmentos por completar y una de las labores fundamentales será seguir reclamando la finalización de esos equipamientos que son piezas de ese diseño. Los centros hospitalarios del Norte y del Sur de la isla, el cierre del anillo insular o el puerto deportivo y parque marítimo del Puerto de la Cruz, como obras que el Estado y la Comunidad Autónoma deben aún a la isla y que seguiremos reclamando. En las últimas fechas hemos dado pasos adelante, pasos definitivos en los que el Cabildo ha jugado un papel decisivo, como en su momento ocurrió con la autopista hacia el sur, los aeropuertos o el Hospital Universitario de Canarias.

¿Que aportar a partir de ahora a esa persona natural que es la isla? El empleo, las inversiones para dinamizar la actividad económica y el mantenimiento y mejora de los servicios destinados a las personas son la prioridad. Es nuestra responsabilidad, como también lo es definir nuevas ideas y desarrollarlas de forma conjunta, reforzando el liderazgo de la isla en esta zona atlántica.

Mis propuestas giran en torno a tres conceptos. La isla ultraconectada, la isla autónoma y la isla exterior. Con estas ideas, la apuesta del Gobierno insular pasa por reducir los factores que, marcados en nuestra insularidad, limitan nuestro desarrollo.

Una isla menos aislada, menos isla por tanto, para aumentar las oportunidades de Tenerife como “hub” del conocimiento y desde luego no sólo volcándonos en nuestras áreas de influencia tradicionales sino también en relación con África. Esa ultra conectividad es necesaria para el desarrollo del sector turístico pero también para cualquier actividad económica en la era de los datos y de la información.

Una isla más autónoma, tanto en la capacidad de tomar decisiones en nuestros principales recursos e infraestructuras: costa, puertos, aeropuertos o el Parque Nacional del Teide, como en la capacidad de reducir nuestra dependencia energética y reutilizar los residuos que producimos. También se hace necesaria una reflexión sobre nuestra identidad cultural y su necesaria preservación que es en definitiva un valor que nos hace libres frente a la globalización de los intercambios culturales. Invertir en cultura es invertir en el capital humano, incentivando el conocimiento, la colaboración, el talento y el emprendimiento. La creatividad genera innovación y es precursora del cambio tecnológico. Por tanto las sociedades que logren incorporar la creatividad y el talento a sus procesos sociales y productivos estarán en la mejor posición posible para encarar el futuro.

En esta isla más autónoma cabe también la discusión sobre el futuro que queremos para el sector agrario: pensemos en qué tenemos que mejorar. Si logramos avanzar en estos ámbitos aumentaremos nuestra capacidad de ahorro nacional, inversión y empleo. Una Isla más autónoma es una isla menos atada por los recursos limitados de nuestro territorio.

Una isla más exterior. Internacionalizar nuestra economía con la plataforma Why Tenerife? y otras iniciativas vinculadas a la Universidad y al Parque Tecnológico, apoyando a las empresas y a la sociedad de Tenerife para tener una presencia firme en el exterior y aprovechar así la dinámica de crecimiento global.

En este apartado juega un papel principal el turismo, sector principal ahora y en el futuro en la creación de economía y empleo en Tenerife. Debemos profundizar en las claves que están convirtiendo a la isla en el primer destino al que aspiran nuestros visitantes, con el desarrollo de más experiencias y la mejora del espacio y la oferta alojativa confirmando nuestro liderazgo indiscutible en el archipiélago.

Estas empresas requieren de la colaboración de todos y creo que el trabajo previo que hemos realizado para tejer la cooperación y colaboración con la Universidad, con la Cámara de Comercio, Industria y Navegación, con el Puerto, con los Ayuntamientos de la isla y con otras entidades nos coloca en la puerta de una nueva ilusión, de una nueva pasión por Tenerife.

Pasión por las oportunidades que construyen las personas de esta isla, por facilitar que nuestra gente pueda hacer realidad sus proyectos de futuro con un gobierno abierto heredero de las aportaciones de un Cabildo ya centenario, tributario del liderazgo de personas como Ricardo Melchior, isleño amplio y generoso, perfil clave en la historia de esta institución y en la renovación del proyecto de isla.

Junto al equipo de Consejeros y Consejeras de esta Corporación y con la contribución de todos, toca iluminar esa nueva pasión y ese nuevo proyecto, buscando el consenso de todas las fuerzas políticas que componen este Pleno a la hora de tomar decisiones importantes para la Isla y afrontando nuevos retos con la responsabilidad que nos corresponde en este proyecto de Isla para todos.

Nuestro principal recurso no es otro que el equipo de hombres y mujeres que trabajan en el Cabildo y que estoy convencido, seguirá esforzándose para cumplir con su vocación de servicio a Tenerife, vocación que es precisamente la que me mueve en estos momentos a asumir la enorme responsabilidad de presidir el Cabildo de Tenerife y que hago con toda la pasión y entrega como tinerfeño y como persona que cree en el futuro de esta tierra.

Muchas gracias

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