La Presa de la Encantadora: un encanto de Vallehermoso
Hoy me llega una noticia que me llena de inmensa alegría: la Presa de la Encantadora, en la Rosa de las Piedras, está casi llena. Ver cómo este espacio para el riego agrícola puede dar vida al barranco del Ingenio hasta la playa de Vallehermoso y más lugares, es un auténtico regalo, sobre todo en uno de los valles más fértiles y bonitos de Canarias.
Recuerdo que hace más de 50 años, siendo niño, subía a escondidas para ver cómo avanzaban las obras de la presa. Dormía con un ligero temor: se decía que, si la presa se reventaba, podría arrasar el pueblo.
Cualquier ruido nocturno me hacía esperar algo, pero al día siguiente volvíamos para asegurarnos de que todo estaba en orden. De niños mirábamos sorprendidos el ir y venir de camiones y maquinarias que jamás habíamos visto.
Cuántas meriendas hemos compartido allí con amigos, ya con muchos años de más en esa zona recreativa llena de sombras y un verde mágico, que parece transportarte a otro mundo. Subiendo caminando por la carretera que nos lleva hasta la ermita del Carmen y pasando por los chapines donde nacieron mi abuela y mi madre, se siente la vida en cada rincón. Ver a los patos o las ocas en el embalse nos recuerda que la naturaleza siempre encuentra su camino.
Además, la presa guarda un pedazo de historia que nos remontan a las culturas guanches, hasta los vestigios del patrimonio local, todo contribuye a la magia de este lugar. Recuerdo con especial cariño aquella vez que la presa se llenó completamente y nos llegaron imágenes de la celebración de una romería marina en las aguas de la Encantadora, llevando hasta barcos al embalse y la Virgen del Carmen que tanto queremos en Vallehermoso. Fue un momento que unió al pueblo y quedó grabado en nuestras memorias.
Hoy, con los valles verdes gracias a la lluvia y la presa rebosante, siento un inmenso deseo de volver. La Presa de la Encantadora no es solo un recurso hídrico: es un símbolo de mi pueblo, un lugar que nos conecta con la naturaleza, la historia y nuestra infancia.









