Canaria como el gofio. ( Ángela Cruz)

30 Mayo, 2013 at 9:06

SOY CANARIO COMO EL GOFIO
No hay bandera que mejor identifique a los canarios, dentro y fuera de estas Islas, que este alimento de harina tostada heredado de los guanches. El gofio, que fue fundamental en la dieta de los guanches, también lo ha sido de los canarios a lo largo de estos más de cinco siglos de nuestra historia. De ahí esa frase que ha dado introducción a esta pequeña charla: SOY CANARIO….COMO EL GOFIO
Siempre ha acompañado al canario allá donde iba, y con el emigró legal y clandestinamente en busca de nuevos horizontes, huyendo de las penurias. No había velero clandestino que no se surtiera de gofio para la dura travesía, ya que además de ser un alimento muy nutritivo y completo, es bastante duradero si se le guarda bien evitando la humedad. Cruzó con el canario los océanos y se convirtió en el alimento identificativo del emigrante, para después quedarse en aquellos países donde la canariedad enraizó, como en Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, Uruguay, Argentina, Chile y algunas regiones del Brasil, donde se construyeron molinos de gofio para surtir primero a la población canaria y luego para formar parte de la dieta de muchos americanos. También está presente en algunos estados norteamericanos como St. Bernard Parish, Louisiana y Tejas, donde para los descendientes de los ‘isleños’ el vocablo gofio es ‘toasted cornmeal’.
El gofio es el resultado de moler el grano tostado del trigo, la cebada, el millo, el centeno y otros granos, al que se le añade una pizca de sal, dando como consecuencia un alimento muy apreciado por los nutricionistas dada su riqueza en vitaminas, proteínas, fibras y varios minerales indispensables para la dieta diaria, a lo que se une su carencia en colorantes y conservantes.
A este alimento siempre lo asociamos de forma tradicional a nuestros desayunos de leche y gofio, a las pellas de gofio y al escaldón, pero estos platos, cotidianos en los fogones de las abuelas, han dado paso a otros más “universales” que traspasan fronteras y presentan el gofio en los hogares extranjeros como un alimento natural, ideal para los desayunos en los meses fríos de invierno, y para una rica repostería en la que se incluye el mouse de gofio, batidos, magdalena, bizcochos y helados. Hoy es natural encontrar en la alta cocina, platos en cuya elaboración se incluye el gofio en alguna de sus variantes.
Pero en el gofio también hemos INNOVADO. Ahora podemos elegir diferentes tipos de gofio elaborados con distintos tipos de cereales y tuestes, enfocados a dietas para niños, para jóvenes y deportistas, y los tradicionales de trigo y millo. También hay gofio para diabéticos; para las personas que necesitan fibra en su dieta; y la joya de la corona que es el gofio elaborado con garbanzos, con una textura y un aroma exquisitos ideal para el gran gourmet. Además, el gofio es apto para la alimentación de personas que padezcan la enfermedad celíaca, ya que al tostar los granos, las proteínas que contienen aminoácidos glutamida, que son potencialmente formadores de gluten después de la ingesta, se deshidratan y posteriormente se desnaturalizan.
El gofio, nuestro gofio, ese alimento ideal, cuenta con el sello de Indicación Geográfica Protegida (IGP) reconocido por la Unión Europea, lo que hace más factible las exportaciones hacia esos países. Ha traspasado fronteras y ya se vende en Estados Unidos, donde se toma en batido frío como la horchata. Ha dado incluso el salto al Japón, donde se le promociona en sustitución de la harina kinako, utilizada para hacer dulces. Y ya es conocido y degustado en algunas regiones de África.
Este alimento considerado antaño como el alimento de los pobres, es en la actualidad un producto alimentario recomendado por los investigadores.
La crisis económica es hoy un revulsivo para colocar el gofio en el lugar que le corresponde en cuanto a producto de alto valor nutricional y, de hecho, está volviendo a cobrar protagonismo en los hogares canarios. Se trata de un alimento seguro porque no tiene contaminantes químicos y no vehicula ningún tipo de microorganismo patógeno. Además, es de fácil conservación y la mayoría de los molinos tienen instalado el denominado sistema de análisis de peligros y puntos de control crítico.
Los expertos en la materia afirman que un desayuno compuesto solo por leche y gofio es suficiente para afrontar la mañana, tanto para adultos como para niños.
No es casualidad que los campesinos y trabajadores isleños pudieran aguantar largas jornadas de faena tras su consumo.
( Ángela Cruz Perera)
Este escrito del gofio es obra de Ángela Cruz Perera. Gran compañera y amiga y, por primera vez una persona colabora en mis reflexiones. Me pareció tan interesante el artículo que hoy, por ser un día espacial también hago algo especial con mis reflexiones.
Feliz día de Canarias amigos y amigas. Que sean muy felices y que ser Canarios nos de cada día más felicidad.

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