Siempre en mi mente» 

30 agosto, 2016 at 8:06

«No tengo dinero», ese fue el título de la canción con la que lo conocí, y Fue allá por el año 1976 en Venezuela y aún lo recuerdo «pequeñito», con una chaqueta de paño caminando por la zona del Rosal donde habían algunos restaurantes importantes. Creo que fue al restaurante » Bogavante» que, por aquella época era de lo mejor de Caracas . Yo era muy joven y me llevó el director de Radio Continente a verlo cinco minutos, no más. Fue un encuentro que hacían los artistas con sus seguidores. Debo decir que me cautivó. Debo decir que me aprendí todas sus canciones una por una, debo decir que muchísimas veces lo imité con todo el respeto del mundo hasta que, incluso, se me conociese en Caracas como » el doble de Juan Gabriel » después de que apareciese en un programa de televisión que, coincidencias de la vida, presentaba un Canario : Guillermo » fantástico » González. A partir de ahí, mi amiga Moly, que trabajaba con la orquesta » Los Melódicos» empezó a representarme y actuaba con un mariachi por diferentes lugares de Venezuela, o en PlayBack, o con músicos como Guillermo Núñez y su banda o el pianista Cheo ( según fuese el presupuesto) y Siempre estaba presente Juan Gabriel, » siempre en mi mente». La gente solo me pedía canciones de Juanga ( así lo llaman cariñosamente en América ) 

El primer encuentro más distendido con Juan Gabriel se lo debo a Domingo Carreras que era coordinador de Venevision (canal de televisión de Venezuela) y a Alexis Tovar que era cámara de la misma cadena televisiva y grandes amigos míos. En su camerino estuvimos charlando un buen rato con él en varias visitas a Caracas. Yo y más personas que sentían esa atracción magnética por quién sería a la postre, » el más grande compositor de la música en español y el gran intérprete de sus canciones de amor y desamor». Por supuesto que en varias ocasiones lo vi actuar en directo. Recuerdo especialmente un concierto muy emotivo y mágico en el gran salón del hotel «Caracas Hilton». 

La última vez que nos vimos fue, si mal no recuerdo, en el año 1987 y aún me recordaba. Se sonrió y dijo algo así como » espero que me sigas siendo fiel y me sigas imitando». Claro que lo seguía haciendo porque, entre otras cosas, ganaba algún dinero extra con esas actuaciones que hice por toda Venezuela en una época de mi vida que añoro mucho y en la que fui inmensamente feliz. Otra mujer que tuvo » la culpa» de que me conociesen así fue Dinorah Torres, que organizó la gira – de Costa a Costa- y donde, creo que fueron unas 20 actuaciones que hice imitando a Juan Gabriel solo en esa incursión porque actuaciones fueron muchísimas. 

En Venezuela, sin darnos cuenta, Juan Gabriel era el nexo de unión de muchos amigos, algunos ya desaparecidos. Paco Frank se conocía toda la vida del divo Mexicano, Braulio Alcalá estaba pendiente de los nuevos álbumes, Pedro Hernández recitaba las letras y se comentaban como si fueran jornadas poéticas en los almuerzos sabatinos que se unían con la noche, Domingo Carreras y Alexis Tovar se deleitaban con sus canciones, Rafael Fuentes ( gran periodistas con información de primera mano) nos decía los éxitos que estaba teniendo en toda América aquel chico tímido que vi por primera vez con una chaqueta de paño entrando en » El Bogavante». 

Ya cuando Rocio Dúrcal sacó el disco interpretando canciones compuestas por Juan Gabriel, fue un acontecimiento que marcó historia en la vida de nosotros y nos revolucionó. Recuerdo que en casa de Braulio poníamos los temas, primero interpretado por Rocio y luego por Juan Gabriel y debatíamos sobre quién lo interpretaba mejor. » me gustas mucho» » la muerte del palomo» » fue un placer conocerte» » te voy a olvidar» y tantos y tantos otros que sería interminable nombrar todos los títulos. Tardes felices en Casa de Braulio escuchando y comparando porque nos grababan las cintas de casette con las dos versiones, una seguida a la otra. Esas grabaciones nos las hacía Carlos Sánchez previo encargo. Nosotros podíamos oírlas veinte, treinta, cuarenta y cincuenta veces cada canción. 

Ya en el año 1989 me vine a España y me sorprendió enormemente que Juan Gabriel no fuese conocido como en América. Aquí en España siempre fue conocido como un gran compositor. Por ejemplo, la canción » me gustas mucho» que tantas versiones se han hecho, jamás la escuché en España interpretada por Juan Gabriel. O lo mismo que otro tema que en la voz de Juan Gabriel es absolutamente fantástico y que se titula » así fue» pero que en España lo inmortalizó Isabel Pantoja.

Siempre seguí en contacto con mis amigos seguidores del mito de América y nunca faltaron las conversaciones sobre el astro Mexicano cuando volvía a Venezuela a ver a mi familia. Siempre habían tardes para escucharlo. Ya también oíamos a Lucha Villa, Ana Gabriel, Isabel Pantoja Lupita D’alessio y muchas más que cantaron sus canciones. Algunas cantantes surgieron del ostracismo gracias a Juan Gabriel. 

Ayer me enteré de su marcha a la otra dimensión en Barcelona. Casualidades de la vida, cuando falleció Rocio Dúrcal también me encontraba en La ciudad Condal. Debo confesar que cuando leí el mensaje me detuve y volví al pasado de los años 70 y 80 y lloré. Me emocionó enterarme de la noticia y me invadió una gran tristeza.

En España, cuando ya comenzaron las redes sociales, me di cuenta que había mucha gente que lo idolatraba. Por nombrar algunas personas: la maravillosa Aroa Jilton ( pensamos que su mejor canción es un tema que se titula :» abuso» ) Juan Carlos Armas que eligió muchas veces su música para maravillosas puestas en escena tanto en moda como en espectáculos. Marco Marrero y María Díaz ( que gran descubrimiento saber que amamos las mismas canciones y los mismos artistas) con María Diaz me ha cogido la madrugada mandándonos canciones de Juan Gabriel y comentándolas ) Rosy la esposa de Pedro Ortega de Sabor Isleño que se conoce todos sus temas uno a uno, Rosy Quintero, y muchísimos más que tenemos ese sentimiento común y esa admiración por un trabajo musical único e inigualable. 

Una vez le sugerí a alguien que porque no lo traían a Tenerife en un concierto sinfónico. Me consta que estaban en esas gestiones.

Por supuesto el Tinerfeño Javier Rolo que en la actualidad coordinaba parte del espectáculo que me enseñó a apreciarlo aún más.

Solo tengo palabras de agradecimiento a quien nos regaló tantos momentos de felicidad, de amor, de desamor de dicha, de sabiduría, de poesía, de timidez, de sencillez, de Normalidad, de mucha normalidad en todos los sentidos. 

Hasta siempre Juan Gabriel. Mira por dónde, lo único que tengo bajado en mi spotify para escuchar sin conexión son tus últimos trabajos a dúo con los grandes cantantes de habla hispana. Gracias por todo el legado que nos dejas. » donde estés hoy y siempre yo te llevo conmigo» como dice una de tus famosas canciones. Un abrazo enorme allá donde estés. Mándanos inspiración y letras de amor. GRACIAS. » quien no recuerda su pasado es como si hubiese muerto». 

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La Virgen de Candelaria siempre ha estado conmigo. 

15 agosto, 2016 at 7:27

Queridos Amigos y amigas. Hoy, día grande de la Asunción de la Virgen, día grande de la Virgen de Candelaria, de la Patrona de Canarias, reflexiono y me doy cuenta que siempre he estado unido a ella de una u otra forma. La Virgen de Candelaria siempre ha estado presente en mi vida.

En el año 1967, quizá empiezo a tener memoria desde esa fecha, cada quince de agosto todo el pueblo de Vallehermoso bajaba a la playa porque había una ermita con una imagen de la Virgen de Candelaria y pasábamos el día abajo. Los que son de mi pueblo deben recordar » La cueva de las palomas» en un lado de la playa. Mi madre hacia un caldero de arroz amarillo y con eso comíamos todos, jugábamos, nos bañábamos en esa playa peligrosa, y con una música de ambiente que ponían los vecinos bailábamos. Yo siempre fui muy bailarín y disfrutábamos mucho esa fiesta. Había un bar ( el bar de Zoila y Salvador) donde nos regalaban vasos de un refresco de la época por bailar y animar. Años más tarde, un temporal de mar destruyó la ermita pero la Virgen quedó en pie e intacta . Fue una familia mía emigrante quien posteriormente realizó una nueva capilla más alejada del mar para seguir con la devoción aunque creo que ya no hacen esa maravillosa fiesta de antaño. Daría todo lo que fuese por poder retroceder en el tiempo y disfrutar de un día como aquellos, del plato de arroz amarillo y del refresco en el bar de Zoila y Salvador, ( los padres de Alejo el de la paquetera). 

Posteriormente vine a estudiar al Seminario Diocesano en La Laguna y la Virgen de Candelaria era la Patrona del Seminario Menor. Justo por el dos de febrero celebrábamos competiciones, festivales, actos lúdicos que hacían que se rompiese un poco la disciplina de este centro. Una vez gané un festival en honor a nuestra Patrona acompañado a la guitarra por un chico de Santa Ursula ( no recuerdo el nombre) » una roca inmóvil en su soledad, una flor o el pájaro feliz que ves» ( algo así decía la letra). 

Los seminaristas veníamos a Candelaria el dos de Febrero a la Misa solemne acompañando a Don Luis Franco Cascón que era el Obispo en esos años y los Padres Dominicos, al terminar la eucaristía, nos invitaban a un brindis que a nosotros nos sabía a gloria. Más de un dulce me metí debajo de la sotana para » más tarde» . El Municipio de Candelaria me despidió con un » hasta luego»….. Volvería. 

Ya en el año 1976 emigramos a Venezuela, y lo primero que puso mi madre nada más llegar a una casa extraña para nosotros fue una imagen de la Virgen de Candelaria que, a mi particularmente, me daba una gran tranquilidad. La Devoción a la Virgen de Candelaria ha sido vital en mi familia. Aún recuerdo a mi padre derramando más de una lágrima en las escaleras cuando veía salir a la imagen en Candelaria. En unas crecidas del río Guaire en Venezuela, el agua nos inundó la vivienda que la dejó inhabitable y cuando entramos a los días a recoger los enseres, allí estaba la estampa de ella, intocable, en pie. El río arrasó todo pero a la estampa no le llegó el agua. 

En Venezuela íbamos al barrio de la Candelaria para ver a la Imagen que está en el centro de Caracas y, muchas veces, de camino al trabajo, por allí pasaba a estar » un rato con ella» y pedirle, rogarle, implorarle que alguna vez la pudiese volver a visitar en su Candelaria pero la de Tenerife…. Y el milagro sucedió. Me escuchó. 

El destino quiso que en el año 1989 regresase a mi tierra. Era hora de volver. Pero el destino quiso además que viniese a casa de mi hermana porque su marido, mi cuñado Rafael, que ya no está con nosotros, había sido destinado al cuartel de la Guardia Civil de Candelaria. Cuando me desperté en la mañana después de descansar del viaje de regreso, cuando abrí la ventana del cuartel un tres de abril de 1989, lo primero que vi fue la torre de la Basílica de Candelaria y el aire del mar que hacía años que no lo sentía. 

Mi vida transcurrió por largos años en el Ayuntamiento de Candelaria realizando y coordinando las fiestas en honor a la Patrona de Canarias. El hermanamiento con Teror. Pero de esta época, permítanme quedarme con un episodio que me cambió mi vida por completo. Por los años 90, creo que fue en 1994 se trasladó una imagen de la Virgen de Candelaria al municipio Cubano de Candelaria en Pinar del Rio. Esto es un capítulo aparte que debo contar en otro momento. Lo que sí les puedo asegurar que cambió mi vida. Les prometo que lo contaré alguna vez. 

En el año 1999 Adán Martín me llamó para comunicarme que sería el Director General de Acción Exterior del Gobierno de Canarias. Ahí me pude dar cuenta de la gran devoción que se le profesa a la Morenita en todos los centros Canarios en el Exterior. En Cuba, en Venezuela, Argentina, Uruguay, México , Estados Unidos. De esa etapa me quedo con el recuerdo del Padre Jesús Mendoza que en un día tuvo que celebrar tres misas en tres centros Canarios diferentes en Venezuela. Jesús Mendoza siempre tuvo un gesto amable con los emigrantes y con los que regresaban. Eternamente le estaré agradecido de sus bondades. Fueron cientos las estampas que bendecía y se llevaban nuestros paisanos a sus casas como el más grande de los tesoros. 

Y aquí sigo, viviendo en Candelaria, a los pies de la que siempre ha estado al lado mío. Sé que muchos que lean esto no serán creyentes pero les puedo asegurar que la fe mueve montañas. Son muchas las peticiones que le he realizado y que me las ha concedido. Aún le sigo pidiendo y hoy, en su día grande, pediré por todos nosotros, por nuestra tierra, por los que mas lo necesitan, y lo haré convencido de que me va a escuchar porque ya lo ha hecho. 
Ahora que lo pienso, en Venezuela, en mi época de emigrante, en las diversas etapas de mi vida siempre me ha cuidado. Jamás me pasó nada en Venezuela viviendo en sitios con cierto peligro. Definitivamente ella estaba conmigo. 

Podría seguir escribiendo horas y horas de mi relación personal y mágica con la Virgen de Candelaria pero, quizá, otro día les cuente mucho más.

Por hoy solo me queda gritar con mucha fuerza: VIVA LA VIRGEN DE CANDELARIA. 

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