Popular Tags:

Historias de Roma

2 marzo, 2013 at 10:50

Mi reflexión de hoy. Queridos amigos y amigas: estoy leyendo un libro fantástico que se titula » historias de Roma» de Enric González. El libro es una auténtica delicia porque cuenta historias de la » ciudad eterna» de una manera trepidante.
El libro, en su primera página cuenta la historia del Palazzo Massimo que me causó absoluta risa: cuenta que en el año 1583, en una de las estancias de dicho palacio murió el joven Paolo Massimo e inmediatamente la familia fue a buscar a Felipe Neri ( se llama igual que el director de la Banda Municipal de Santa Cruz ) porque tenía poderes especiales para que resucitase al joven muerto.
Felipe Neri, quien después sería elevado a los altares, salpicó en cadáver con agua bendita y el joven recobró la vida y se incorporó del lecho. ¿ pero saben lo que dijo el resucitado? Que le daba las gracias a Felipe Neri pero que prefería volver a morirse, y se volvió a morir.
El libro nos cuenta toda la sociología del romano. El amor a la » mamma» el recelo a cualquier gobierno, la rica cocina de Italia y por supuesto de Roma y cientos de anécdotas que te trasladan a una ciudad, que, sinceramente, si podemos, habrá que visitarla antes de que nos aparezca San Felipe Neri.
Cuenta el libro que una vez, un conductor de autobús que hacia un trayecto largo, le pidió a la guagua repleta de pasajeros que debía desviarse unos kilómetros que tenía que ir a visitar a su madre que vivía por allí. Los pasajeros no dijeron absolutamente nada y, en lo que el chofer fue a visitar a su madre, ellos fumaron y estiraron las piernas.
El libro también habla de la burocracia italiana y, sobre todo, de la romana. Existe una lentitud en las administraciones y una gran burocracia para tramitar cualquier documento. Los Romanos lo viven con una normal tranquilidad porque para ellos, forma parte de lo cotidiano.
Esta publicación también habla del » derbi» romano de fútbol. Sencillamente, siempre hay que ir con un pañuelo. Los romanos, que son tan emotivos, lloran muchísimo cuando su equipo pierde y, como sucede en España, pero con mucha más intensidad y algarabía, los lunes las cafeterías donde te sirven un » humeante expresso» es el tema de conversación casi a gritos.
Apasionados, con situaciones surrealistas diarias, amantes de la buena mesa, del lujo, de la elegancia. Los romanos son absolutamente cariñosos, expresivos…en definitiva. Mediterráneos.
Empecé y termine ya de leer el libro porque la situación política en Italia es digna de un profundo estudio. Los italianos terminan de darle una enorme patada en el trasero a toda la » clase política». El partido anti sistema » las cinco estrellas» se convierte en la segunda fuerza política más votada en mucha de las regiones, por lo que, Italia se ha convertido, según los especialistas en política, en un país absolutamente ingobernable. Aunque según el libro de Eric González publicado en 2010, » un poco ya lo era».
El caso de Italia en las últimas elecciones demuestra que los ciudadanos quieren cambios profundos en la manera de hacer política. Están hartos de los escándalos, de la poca participación ciudadana, de la falta se compromiso, de la lejanía política, de los años que se han vivido como si los políticos fuesen » de otra casta». Italia habló en las urnas y ahora toca llegar a acuerdos casi imposible sobre lo expresado en ellas.
La situación en España no deja de ser muy parecida. Casualmente parecida, es más, diría que totalmente parecida.
Para entender el » fenómeno Italia» les recomiendo este libro que nos lleva a conocer mucho más profundamente un pueblo como el Romano y el Italiano y quizá, entendamos el porqué de sus últimas decisiones políticas.
Feliz sábado y cuidado porque la los partes meteorológicos amenazan lluvias y vientos fuertes. La lluvia hace falta, mucha falta. Y como decía un amigo mío en Venezuela » si así es como llueve, que no escampe».

20130302-104942.jpg

Share

Prácticas de felicidad.

1 marzo, 2013 at 7:29

Mi reflexión de hoy. Queridos amigos y amigas, ayer escuché en la cadena Ser a una persona que hablaba en el programa de la tarde y que decía que la felicidad tenía una parte teórica y otra práctica. Seguía hablando el señor ( que me encantó) que los momentos felices había que » practicarlos» y que, todo con la práctica se volvía cotidiano.
Y es muy cierto. Yo creo que la felicidad es como el » carnet de conducir». Cuando vas a la autoescuela primero tienes que aprender la teórica, y después viene lo más apasionante que son » las prácticas». Recuerdan la primera vez que se montamos en un coche los nervios que pasamos.? A medida que fuimos practicando nos llenábamos de más seguridad. Posteriormente nos dieron el carnet de conducir, nos pusieron una «L» y a medida que fuimos adquiriendo destreza nos encontramos que, realmente, conducir un vehículo se hace fácil manteniendo siempre la prudencia.
Pues el estado de la felicidad es igual. Existe una parte teórica que nos enseñan ( valores humanos, gestos cariñosos, aceptación ) pero todo eso hay que practicarlo para alcanzar la suficiente destreza y llegar a ser casi felices.
Por ejemplo: si a mi madre no acostumbro darle un abrazo todos los días, si empiezo a practicarlo, después se convertirá en una práctica habitual y nos hará muchísimo más felices.
Creo que debemos practicar las buenas situaciones, la buena conversación, el cuidar a los amigos y a los que nos rodean. Si lo practicamos siempre, al final nos sale solo porque se convierte en lo habitual.
Cuando practicamos la felicidad, la vida se torna de otro color. Adquirimos una mayor calidad de vida, una mejor visión de lo que nos toca y tocará vivir. Eso siempre sucede.
En el trabajo, también debemos buscar situaciones de felicidad, con nuestros compañeros, con el ambiente, con nuestros objetivos. Al final, se convertirá en una rutina diaria y seremos más felices.
Hagamos un ejercicio de felicidad. Anotemos en un cuaderno que vamos a llamar: » el cuaderno de la felicidad» todas las prácticas que debemos realizar para poder conseguir un auténtico estado feliz. P.ejem. Debo llamar a mi hermano a Caracas y decirle que lo quiero y que lo extraño porque está lejos. Le voy a comprar a mi amigo un detalle sencillo porque le gusta aunque no sea su cumpleaños. Debo organizar un encuentro con los amigos para pasar una tarde agradable. Cuando vuelva a ver a mi madre la abrazaré durante 20 segundos y le diré que la quiero. Lo escribimos y vamos poniendo una «x» en lo que vayamos a hacer con un comentario sobre la sensación que nos ha causado esta acción.
Hay que decirlo. Ahora más que nunca hay que practicar la felicidad para que sea una norma habitual.
Somos lo que practicamos, adquirimos destrezas cuando practicamos continuamente una acción. Pues siendo así, practiquemos la felicidad y los momentos felices.
No hay clases de » prácticas de felicidad» debemos ser nuestros propios maestros y auto-evaluadores. Y en el » cuaderno de la felicidad» anotemos también nuestros avances que, seguro, nos llenaran de orgullo personal.
Si practicamos odio seremos expertos en odiar, si practicamos envidias seremos expertos en infelicidad, si practicamos celos, nos volveremos egoístas, y si practicamos felicidad, seremos felices.
«Nacemos sin nada y morimos sin nada. Sólo nos llevaremos el amor que hemos dado y el que hemos recibido». Esta frase también la dijo el señor que hablaba en la Ser y que a mi me encantó. Estoy a ver si puedo localizar la grabación. Fue ayer a las 15:15 ( hora canaria).
Un enorme abrazo a todos y todas. Feliz viernes y ya lo saben, este fin de semana » practiquemos la felicidad».

20130301-072856.jpg

Share

Otra vez » la burra al trigo».

28 febrero, 2013 at 7:19

Mi reflexión de hoy. Y vuelta la burra al trigo. ¡!!!!! Ayer un medio de comunicación pone en tela de juicio que yo no llevo mis redes sociales y que las reflexiones tampoco las escribo yo. Casualmente cuando me monto en el coche para venirme a Candelaria hablaban en esa emisora de las redes sociales y ponían mis reflexiones como ejemplo y que, era imposible que pudiese escribir diariamente un texto así etc etc.
Por supuesto que las escribo yo. Y todos los que me leen pueden observar que mis reflexiones son cotidianas, del día a día, sencillas, familiares, casi siempre optimistas y con alguna que otra falta de ortografía y de sintaxis.
Les cuento como escribo mis reflexiones. Normalmente intentó plasmar » algo» que me sucede durante el día poniendo en valor el lado positivo de la vivencia. Otras veces escribo de algunos amigos míos ( siempre con su autorización) otras veces de recuerdos familiares, otras veces de aquello que me preocupa, pero siempre yo.
Siempre elijo la caída de la tarde, cuando casi ya está oscureciendo porque me parece una hora mágica para poder plasmar mi pensamiento aquí. Me gusta el silencio que me proporciona el lugar donde vivo, y es el momento en el que repaso el día, trabajo en la agenda del siguiente, y como » delicia» escribo mi reflexión.
Cada vez que la escribo, me preocupa que pueda llegar a ustedes con la sinceridad y el cariño que intento plasmar. Se que unas gustaran más, otras menos, pero siempre pienso en todos ustedes y en esas situaciones que a todos nos pasan y que nos podemos sentir identificados.
Mis reflexiones son como una especie de » escape diario», un rato de intimidad que después ve la luz. Un rato de tranquilidad que siempre acompaño con alguna infusión porque me da calma.
Yo visualizo las personas que normalmente me ponen un » me gusta» o comentan mis reflexiones. Cada vez que las escribo me llegan a la mente y les puedo asegurar que siempre pienso si seré capaz de motivarles en la mañana, de llegar, de que se sientan identificados y de que podamos ser cómplices a través de las diferentes redes sociales y de mi blog.
También me han pasado cosas muy curiosas, el otro día, vino a verme una señora de Vallehermoso para decirme que la reflexión del » camión de mi padre» la había emocionado muchísimo. Vino especialmente a decírmelo y nos trajo unas galletas gomeras.
La reflexión de mi amigo Javi el Piloto también tuvo su eco. Sus hermanas y su familia me mandaron washaps para darme las gracias y yo me sentí tan feliz que no lo puedo describir.
En el tranvía, otro señor me dijo que me lee a diario y que no le había gustado la del » Ché Guevara». Desde la parada del tranvía de Fundación a la Cruz del Señor nos enfrascamos en una conversación sobre el Ché.
A mi, algunas me han emocionado mucho, y todas intento que me salgan desde el corazón sin intentar hablar de temas controvertidos y políticos porque sencillamente, este no es el foro y estoy seguro que ustedes me lo agradecerán. Todas ellas forman parte de nuestras vivencias y de descubrirnos un poco más.
Voy a seguir escribiendo mis reflexiones, aunque haya algún medio o tertuliano que dude que yo soy el verdadero autor. Creo que los que me siguen a diario se darían cuenta inmediatamente de que no soy yo el que escribe, y para mi, eso sería una especie de fraude o, mejor dicho, un fraude en toda ley.
Incluso, se me han ofrecido a corregirlas antes de publicarlas, pero creo que perderían autenticidad. Ya no sería yo. Escribo tal cual me fluye, a veces repitiendo palabras, a veces dando un contexto raro a las frases, pero en definitiva, yo.
También me encantan vuestros comentarios porque creo que completan de una manera perfecta, aquello que intento decir. Les pido que no dejen de hacerlo.
Por eso, queridos amigos y amigas, la reflexión de hoy es de » las reflexiones» quiero que sepan que ese mágico momento, cuando está cayendo la tarde, cuando oigo el tic tac del reloj de la pared de mi cocina, cuando escucho a los Pájaros cantar en la medianía de Candelaria, cuando escucho la voz de algún vecino que conversa desde su patio pero que alcanzo a oírlo, en ese momento, justo en ese momento, escribo mis reflexiones acordándome siempre de todos ustedes y con el deseo que les guste, les alegre y que, muchas veces, se puedan sentir identificados con ellas.
También he escrito muchas cuando llego a casa, algunas veces casi a la medianoche pero escribir estos pensamientos me ofrecen tranquilidad y cierta paz.
Muy buenos días amigos y amigas. Sean felices y regalen sonrisas totalmente gratuitas.
Nota: la foto que ilustra esta reflexión fue tomada por mi amigo Raúl Diaz Alom.

20130228-071919.jpg

Share

Auto/ayuda y consejos.

27 febrero, 2013 at 7:27

Mi reflexión de hoy. Ayer tuve una conversación con mi amiga » la sabia» ¿ se acuerdan que hace un tiempo le hablé de mi amiga la sabia?. Pues mi amiga la sabia me dice que últimamente se dedica al mundo contemplativo. Que ya está en una fase donde lo que le interesa es la contemplación y la observación social.
Mi amiga, que a veces me habla en un castellano muy avanzado, me dice que yo necesitaría ir con ella a hacer yoga y a contemplar. Que ya estábamos en una edad donde tenemos que valorar más lo espiritual que lo material. Mi amiga además, me prestó libros de programación neuro/lingüística que vienen a ser libros de auto ayuda que, personalmente, la mitad de las cosas no las entiendo.
Yo creo que todos tenemos una marcada personalidad y que, por más libros de auto ayuda que leamos, al final puede nuestra personalidad siempre, aunque siempre estamos en continuo aprendizaje.
Una vez leí en un libro de esos que había que aplicar la técnica del PPR ( pienso, pausa y respondo) quería decir que antes de poner la lengua en movimiento teníamos que poner la cabeza en funcionamiento. Eso lo intentamos practicar siempre pero, yo, que soy tan conversador, terminaría con un enorme dolor de cabeza si fuese tan frío y calculador para, todo lo que tengo que decir, pensarlo antes. Aunque no deja de ser un maravilloso consejo. (PPR)
Consejos espirituales, consejos de aureolas y de medidas para conseguir la auténtica felicidad, pero, queridos amigos, creo que cada uno tiene una personalidad muy marcada y que al final impera sobre nosotros, y en algunos casos, hasta sobre los demás.
Por supuesto que ayudan todas estas publicaciones, pero en el caso mío, he leído algunas y honestamente, ya ni me acuerdo de cuales eran los ejercicios que tenía que hacer para buscar el equilibrio personal.
Yo pienso que una cosa es dar o recibir un consejo y otra cosa muy diferente es » creerte el mejor de los psicólogos». Hay que tener cuidado cuando aconsejamos a personas sobre como deben actuar en determinadas situaciones porque se puede dar la circunstancia que aconsejemos desde el egoísmo. No se sí me entienden lo que quiero decir. P.ejem. Aconsejar a alguien de lo que nosotros haríamos sin ponernos siquiera en la piel de la persona que recibe el consejo.
Existen personas que van por la vida de consejeros/as espirituales cuando resulta que su vida es un auténtico desastre. Hay que tener cuidado porque muchas veces, existen personas que te aconsejan lo que ni siquiera ellos/as han sido capaces de solucionar en su vida. Hay que estar atentos de muchos predicadores /as que, incluso, te aconsejan sin tu pedírselo. Son expertos/as en querer arreglar tu vida tomando un café. Yo, afortunadamente suelo tener ese sexto sentido y detectarlas inmediatamente.
Cuando escuches esa frase de » yo como tu haría esto» tienes que analizar muy bien su contenido y leer la letra pequeña, porque en definitiva, tu y sólo tu eres protagonista de tu vida. Es muy distinto que te quieran dar un consejo a que » te envenenen».
Recuerdo una señora que una vez intentó cuestionarme alguna de mis amistades. Cuando analicé, me di cuenta que la señora en cuestión no tenía amigos de ningún tipo. Tenía alrededor personas semejantes que se retroalimentaban en sus odios y en sus miserias humanas. Tenemos que estar siempre vigilantes para recibir un consejo de quien realmente tiene la capacidad y el cariño de ofrecértelo y que, estas totalmente seguro de que lo hacen por tu bien.
Tengo otro amigo mío que me siempre me aconseja y nunca se equivoca. Últimamente me ha dado muchos consejos porque él, de sólo mirarme, ya sabe exactamente lo que me pasa.
Mi padre siempre tenía una frase muy ocurrente que decía» tu cabeza te dará consejos».
En mi caso, los mejores consejos de mi vida los he recibido de mi madre. A mi madre le basta y me aconseja siempre que sea buena persona, que haga siempre el bien, que nunca haga nada de lo que me pueda arrepentir, que cuide mi salud, que avance espiritualmente, que sea feliz. Pero como bien dice el refrán » madre no hay más que una». Que tengan un feliz día lleno de buenos consejos y deseos.

20130227-072723.jpg

Share